LA TIERRA
Niño indio, si estás cansado
Tú te acuestas sobre la tierra,
Y lo mismo si estás alegre.
Hijo mío, juega con ella.
   
Se oyen cosas maravillosas
Al tambor indio de la tierra:
Se oyen el fuego que sube y baja
Buscando el cielo y nos sosiega.
Rueda y rueda, se oyen los ríos
En casacadas que no se cuentan.
Se oyen mugir los animales;
Se oyen sonar los telares indios.
Se oyen trillar, se oyen fiestas.
   
Donde el indio lo está llamando,
El tambor indio le contesta,
Y tañe cerca y tañe lejos,
Como el que huye y que regresa
Todo lo toma todo lo carga
El lomo santo de la Tierra:
Lo que camina, lo que duerme,
Lo que retoza y lo que pena;
Y lleva vivos y lleva muertos
El tambor indio de la Tierra.
   
Cuando muera, no llores hijo:
Pecho a pecho ponte con ella,
Y si sujetas los alientos
Como que todo o nada fueras
Tu escucharás subir un brazo
Y la madre que estaba rota
Tú la verás volver entera.
   
Gabriela Mistral